¡Hola papás y mamás!

Ayer os avisamos de que no guardarais el colorante alimenticio muy lejos…

Hoy lo utilizaremos para hacer plastilina casera. Esta receta la podéis hacer también sin el colorante si queréis. Queda igual pero sin color.

Para ello necesitáis:

  • 2 y 1/2 tazas de harina común
  • 1 y 1/2 taza de agua caliente
  • 2 cucharadas de aceite de cocin
  • 1/2 taza de sal fina
  • 2 cucharadas de limón
  • Colorantes alimenticios

Mezclar la harina, sal y el aceite en un recipiente. Añadir lentamente el agua caliente hasta obtener una masa pegajosa. Dejar enfriar hasta que se pueda amasar sin quemarse. Una vez que esté fría, dividir en tantas partes como colores se quiera obtener. Colocar el colorante en cada porción Y amasar bien, agregando harina poco a poco hasta obtener la consistencia deseada.

Si la masa se vuelve pegajosa, agregar un poquito de harina. Si por el contrario, se seca, untar las manos con aceite y amasar nuevamente.

Para conservar la plastilina después de jugar, podéis guardar la masa en bolsas con cierre hermético quitándole la mayor cantidad de aire. También se pueden envolver en film y colocar en botes de plástico tapados.