¡Hola a todos!

Retomamos esta parte de la web: nuestro blog, donde iremos tratando temas de interés a lo largo del curso. Cada mes saldrá un nuevo post, donde os hablaremos de los temas que más os preocupan a los papás y a las mamás.

El tema del mes de septiembre no podía ser otro más que «la temida adaptación». Es un mes de cambios, donde los pequeños, los padres y los profes tenemos que adaptarnos unos a otros, muchos de ellos a un nuevo entorno, a personas nuevas, a horarios…

Todos hemos escuchado estos primeros días como algunos peques se quedan llorando, montan una pataleta, no dejan de llamar a mamá y a papá… Pues bien, esto pasa en todas las guarderías. Pases por la que pases, te encontrarás la misma situación. ¿Cuánto dura? Lo más normal es que dure una semana, dos, tres… un mes, dos… aunque también hemos tenido algún que otro caso que ha durado casi casi hasta final de curso, pero ya no era adaptación, pues el peque dejaba de llorar nada más cerrar la puerta, pero tienen que intentarlo día tras día a ver si alguna vez el corazoncito de papá o mamá se ablanda y lo lleva de vuelta a casa.

Para superar los primeros días os damos algunos consejos:

  • Lo primero que tenemos que hacer es ponernos en su piel y comprenderlos. La mayoría es la primera vez que se separa de sus padres, en un sitio desconocido, con personas desconocidas, rodeados de niños que tampoco conocen y encima lloran desesperadamente.

 

  • A los que son más mayorcitos, habladle de la guarde. Decidle que va a conocer a otros niños, a una seño, que hay muchos juguetes, que es un sitio muy bonito… Siempre con actitud positiva, con una sonrisa en la cara, aunque por dentro se nos parta el corazón porque quizá sea la primera vez que nos separamos.

 

  • Si tenéis la oportunidad, visitad con el peque el centro. Enseñadle su clase, el espacio en el que va a pasar el resto del curso, le ayudará a familiarizarse con el entorno.

 

  • Este es muy importante, pues siempre pensamos que es mejor desaparecer cuando se ha despistado o sin decirle adiós. Hay que despedirse de ellos y decirles que en un ratito los vais a recoger. Ellos no tienen concepto del tiempo y lo mismo es una hora, que veinte minutos, pero es muy importante que sean conscientes de que papá y mamá se van y ellos se quedan en la guarde hasta que ellos vuelvan. Si alargamos la despedida demasiado tiempo, solo conseguiremos alargar su sufrimiento.

 

  • Lo más recomendable es que los primeros días estén periodos cortos de tiempo. Antes hemos dicho que para ellos lo mismo es una hora que veinte minutos, ya que no son conscientes del tiempo que pasa desde que llegan hasta que se van, pero es mejor que vayan poco a poco acostumbrándose a las rutinas de la guarde en vez de hacerlo todo de golpe. Siempre y cuando vuestra situación os lo permita.

 

  • En estos días deberéis tener una dosis extra de paciencia para que vuestros hijos no se sientan solos, para superar el cansancio, la falta de sueño, la pena de dejarlos por primera vez… Tenemos que ser fuertes y pacientes para comprender por todo lo que el niño está pasando.

Esperamos que os haya servido de ayuda. Confiamos en que pronto todos los peques estarán adaptados a sus nuevas rutinas y podremos hacer muchas actividades divertidas con ellos.